He intentado escribir esta entrada muchas veces, pero debido a su gran complejidad y la facilidad de generar controversia, nunca he terminado de plantearme como escribirla.
Aunque este de moda ser "tolerante" y la palabra es usada hasta llegar al abuso, la realidad es que solamente se es tolerante con las personas que son como uno mismo, el resto tiene que cambiar porque uno representa lo bueno, lo normal y lo justo. Al igual que ese nuevo "pacifismo" que se impone con gran violencia. Me recuerda a la novela de 1984 y las palabras del doblepensar, donde todo significa lo contrario. Después de esta disertación quiero pretender que todos leáis estas entradas con una mente abierta y empatía por otras culturas.
"...siento decirlo pero los koreanos comen carne de perro,de gato...(prácticamente comen de todo) y por eso les he llegado a odiarlos en los documentales de la tele. Nunca viajaría a un país donde no tienen respeto a los animales..."
Posteriormente el comentario fue respondido por Elena,
blogger que lleva viviendo bastantes años en Corea del Sur. Fue una réplica extensa y elaborada que me gustó mucho así que le pedí permiso para publicarlo como entrada ya que expone muy claramente muchas de las cuestiones que tanta dificultad tenía yo para escribir. Así que adjunto su parlamento en varias partes dividida por secciones, añadiendo a la ultima mis consideraciones personales.

"Contrariamente a lo que muchos medios sensacionalistas están intentando hacer creer,
en Corea el consumo de carne de perro es ilegal según la ley de protección animal, lo cual no impide que se tenga una cierta permisividad hacia su consumo por cuestiones culturales, debido a la creencia ancestral de que es saludable para el ser humano y consumida, por este motivo, como medicina.
El consumo de la carne de perro se remonta a hace siglos, y en la época actual volvió a surgir durante las hambrunas padecidas con la ocupación japonesa de 1910 y durante la Guerra de Corea en 1951-1953, lo que no significa que su consumo, hoy en día, esté generalizado, ni mucho menos, reduciéndose sólo a un 6% de la población, mayoritariamente anciana. Gran parte de los coreanos no han comido perro en su vida ni lo comerán jamás.
Tenga en cuenta, además, que Corea no es un país con una gran extensión de terreno y que la mayoría está ocupado por montañas, lo que significa que el resto se utiliza en su gran parte para el cultivo, lo cual reduce al mínimo la posibilidad de la cría de ganado de todo tipo. La carne de vaca es considerada un artículo de lujo, por ello, la carne de perro es consumida por sectores de población que no disponen de muchos recursos, como los ancianos. Tampoco consumen cualquier perro, sólo los de una raza específica, sin pedigrí que sólo se cría para tal fin y, por ello, no es considerado una mascota (la acepción de mascota difiere según las creencias culturales, en algunos países se tiene a cerdos, gallinas, patos, etc., como animales de compañía, cuando son animales aceptados mundialmente como aptos para el consumo). Este tipo de perros y de otras razas es sacrificado anualmente por millones en los EE.UU., y en otros países civilizados, no para comer, si no sólo como control sanitario para que no vagabundeen por las calles.
No quiero disculpar con ello la práctica de comer perro, sólo deseo que entienda que las cuestiones culturales son muy difíciles de erradicar para cualquier sociedad, ya que están profundamente arraigadas en las creencias humanas. Para la sociedad actual el hecho de comer perro se considera una barbarie, pero para los hindúes el hecho de comer buey o vaca es repulsivo, así como para judíos y musulmanes lo es el comer cerdo. Para los vegetarianos, por ejemplo, comer cualquier tipo de animal es una aberración." (Elena)
Continua en las siguientes entradas:
Parte 2 - Consumo de carne de perro en el resto del mundo.
Parte 3 - El gran auge y pasión por las mascotas en Corea.
Parte 4 - Conclusiones personales de un viajero.